Está claro que a casi todo el mundo nos atrae lo desconocido, lo misterioso y todo aquello que no se puede explicar científicamente. Por pequeño que sea, en cualquier ciudad o pueblo encontramos leyendas de misterio y terror acontecidas en el pasado y que se van contando de generación en generación.. Muchos libros, películas o relatos han jugado con el morbo de lo desconocido y el terror para atraparnos e, incluso, hacernos pasar verdadero miedo. En algunos casos estas historias estas obras de ficción están basadas en historias reales o tienen como escenario un lugar que realmente existe.
Por eso hemos querido unir el placer de viajar con el miedo para hacer una selección de algunos de los destinos más terroríficos que podemos encontrar por todo el mundo. Historias de fantasmas se mezclan con criaturas procedentes del más allá y terroríficos sucesos que ocurrieron entre sus paredes. Eso sí, todos ellos exigen de bastante valentía y espíritu de aventura,¿Te atreves a conocer estos asombrosos lugares?
– Castillo de Bran, Transilvania

No podíamos comenzar esta lista con otro lugar que no fuera el castillo que inspiró a Bram Stoker para crear el mítico personaje de Drácula. Según la creencia popular, se cree que en esta construcción gótica del siglo XIII habitó Vlad Draculea, un príncipe de Valaquia que disfrutaba torturando, hasta el punto de que fue el responsable de la muerte de más de 100 mil personas empaladas, víctimas de las que se bebía su sangre, siempre según la leyenda.
Actualmente, el castillo de Bran alberga un museo dedicado a la historia y leyenda del conde Drácula.
– Museo de la Inquisición, Santillana del Mar

A nadie se le escapa que la Inquisición hizo verdaderos estragos, con las más horribles atrocidades cometidas en nombre de Dios y la fe. Los inquisidores utilizaron todo tipo de horribles torturas. En el Museo de la Inquisición podemos conocer muchas de las formas de tortura que se utilizaron durante cinco siglos.
Sin duda, no es un lugar recomendable para estómagos sensibles, ya que las salas recrean y explican cómo era utilizado cada dispositivo de tortura. La exposición recoge instrumentos como la doncella de hierro, la guillotina, potros, garrotes, cinturones de castidad, entre otro s muchos. Algunos son réplicas pero en otros casos están los que se utilizan realmente. El ambiente sombrío y oscuro de las salas, nos sobrecogerá y nos llegará a poner la piel de gallina.
– Catacumbas de París

La mayoría de los millones de personas que visitan cada año la ciudad de la luz desconocen que bajo los suelos de la bella capital francesa se encuentra una ciudad de la muerte. Se trata de un complejo entramado de más de 300 kilómetros de túneles y cuartos subterráneos que data de la época romana y que fueron convertidos en una fosa común en el siglo XVIII. En total, se encuentran los restos de casi siete millones de personas, conformando un escenario de lo más tétrico.
Como no podía ser menos en un lugar así, hay numerosas leyendas y misterios en los subterráneos de París. Si te sientes atraído, y te atreves, hay una pequeña parte de estas catacumbas que se puede visitar.
– Bosque de los suicidios

Resulta difícil intuir que un lugar tan idílico y tranquilo como es el bosque de Aokigahara es el lugar elegido por decenas de personas cada año para suicidarse. Situado en las faldas del Monte Fuji, cuenta con más de 3.000 hectáreas de extensión. Quien se adentra en su interior, se puede sorprender por encontrar con los restos de algún suicidio, y eso a pesar de que los operarios suelen realizar redadas en el lugar para encontrar y recoger los restos de los cadáveres.
Está claro que Japón no nos deja nunca de sorprender.
– Hotel Stanley, Colorado (Estados Unidos)

La habitación 237 de este coqueto hotel de estilo georgiano sirvió de inspiración al famoso escritor Stephen King para escribir una de las novelas de terror más conocidas: «El Resplandor». En sus instalaciones se producen ruidos y apariciones fantasmales, de ahí que eligiera King este lugar para comenzar a escribir su obra. La belleza natural del entorno y las impresionantes vistas que ofrece de las Montañas Rocallosas contribuyen a crear este halo de misterio.
Actualmente el hotel ofrece un «Tour fantasma» para los visitantes, en el que podremos descubrir todas las historias, las habitaciones encantadas, recorrer el túnel subterráneo e, incluso, conocer la habitación 237.
– Amityville, Nueva York

