Poner un pie en San Antonio de Portmany es entender al instante que Ibiza tiene una cara mucho más auténtica y relajada de lo que cuentan por ahí. Olvida las prisas y el ruido por un momento; aquí la vida fluye al ritmo de las olas y de los. Es el lugar perfecto para encontrar equilibrio entre tenerlo todo a mano y rincones donde el tiempo parece haberse detenido entre pinos y rocas.
Qué hacer en «Sant Antoni»: Mucho más que fiesta
No hay plan que supere el andar por el Paseo Marítimo cuando el sol empieza a bajar. El «Sunset Strip» se pone increíble con esos tonos fuego y morados; da igual si te sientas en una terraza con música o si te quedas en las rocas en plan tranquilo, es un momento que te deja nuevo.
Si te pide el cuerpo algo de movimiento, acércate al puerto y pilla un barco para dar una vuelta por los islotes, que es donde se ve la cara más increíble de la costa. Otra opción ganadora es agarrar una bici e ir hacia el norte.
Calas y playas que te van a enamorar
Cerca de San Antonio tienes algunas de las mejores playas de toda Ibiza, y lo mejor es que llegar a ellas es sencillísimo. Cala Bassa es una de las favoritas por su arena fina y ese color de agua que parece de filtro de Instagram. Si prefieres algo más recogido y con un toque bohemio, Cala Salada y su «hermana pequeña» Cala Saladeta son paradas obligatorias por su entorno rodeado de pinos.
No podemos olvidar Cala Tarida, ideal si buscas un ambiente más familiar y espacio para extender la toalla. Estas playas son perfectas para hacer snorkel, ya que la visibilidad es increíble y los fondos marinos están llenos de vida.
¿Dónde dormir para descansar de verdad?
Una de las zonas más recomendadas es la Playa des Pouet, situada en plena Bahía de San Antonio. Es un lugar mucho más tranquilo que el centro del pueblo, ideal si viajas en pareja o simplemente quieres despertar sin el bullicio constante de las zonas de ocio nocturno. En este rincón de la bahía, una opción que te va a encantar son los Apartamentos La Kiki, un sitio que destaca por su trato amable y sus balcones con vistas directas al mar. Es de esos alojamientos que te hacen sentir como en casa.
¿Cómo llegar y moverte por la zona?
Si vas en temporada alta, hay buses que te dejan en el centro de San Antonio en unos 40 minutos y te ahorras un buen dinero. Ahora, si tu plan es moverte por tu cuenta y no depender de horarios, lo mejor es un coche de alquiler nada más aterrizar; así te plantas en los mercadillos hippies o en Dalt Vila en un salto.
Una vez en el pueblo, moverte es muy fácil. El «Discobus» funciona de maravilla si quieres ir a las discotecas grandes, y para las calas, lo más auténtico es tomar los pequeños barcos taxi que salen del puerto.
¿Qué hay cerca que no te puedes perder?
Si tienes un par de días extra, aprovecha para visitar el pueblo de San Rafael, conocido por su artesanía y su tranquilidad. Igualmente, está muy cerca Santa Gertrudis, un pueblo de interior con mucho encanto y una oferta gastronómica brutal que te permitirá probar el lado más auténtico de la gastronomía ibicenca. Ibiza es pequeña, así que en menos de media hora puedes estar en casi cualquier punto de interés. No te vayas sin visitar las puestas de sol en Es Vedrà, que está a un corto trayecto en coche hacia el sur. Es un peñón magnético rodeado de leyendas que te dejará sin palabras.